Hoy en día estamos sufriendo un aumento de
las enfermedades respiratorias, cuyas causas pueden ser: aumento en la
aparición de alergias, la contaminación, la predisposición genética, el
tabaquismo, el sedentarismo, la aparición de nuevos virus y bacterias más
resistentes a los tratamientos, abuso de los antibióticos... Todo esto
afecta en gran medida a la calidad de vida, por no decir los gastos
socio-sanitarios que conlleva.
La fisioterapia respiratoria es una especialidad de la fisioterapia que
se encarga del tratamiento, prevención y estabilización de las diferentes
enfermedades del aparato respiratorio, con el fin de conseguir o mantener
una funcionalidad que permita una buena calidad de vida al paciente.
Las técnicas usadas se basan principalmente en la limpieza bronquial y en
la reeducación ventilatoria, para evitar infecciones pulmonares, mejorar
la ventilación y la oxigenación, aumentar la fuerza de la musculatura
respiratoria y por todo ello, mantener o mejorar el estado de todo el
aparato broncopulmonar.
Es muy importante recalcar que la fisioterapia respiratoria no sustituye
el tratamiento médico, sino que lo complementa haciéndolo más efectivo.
Eso sí, aplicada precozmente puede evitar complicaciones o agravamientos,
con la consiguiente disminución de medicación que ello conlleva. Es
fundamental el trabajo en equipo entre los diferentes especialistas,
neumólogo, pediatra, médico de familia, fisioterapeuta, para conseguir
los mejores resultados posibles