10 cosas que debes hacer si tu hijo tiene bronquiolitis

Publicado por Beatriz Simón

Si estás leyendo este artículo es porque tu hijo ya ha tenido una bronquiolitis o porque te preocupa que pueda sufrirla y no saber qué hacer.

Lo primero de todo, queremos tranquilizarte. Aunque un elevado número de niños durante sus dos primeros años de vida sufrirá una bronquiolitis, probablemente sea leve y aunque haya sido algo más grave o recurrente, lo normal es que a partir de los 2-3 años no se vuelva a repetir o lo haga con una intensidad mucho menor. Es cierto que esto no es ningún alivio, porque ningún padre quiere que su hijo enferme, y es por eso que en este post os dejamos una serie de consejos para ayudaros durante una bronquiolitis.

Toma nota de estos 10 consejos:

  1. Mantén la calma. Es importante no agobiarse e intentar estar tranquilos. La mayoría de las bronquiolitis son leves. Tus nervios y ansiedad los siente tu hijo también.Bronquiolitis no panic
  2. Estate atento a los síntomas que van a ir apareciendo. Las secreciones nasales claras y fluidas como agüilla, el malestar, la irritabilidad e incluso algo de febrícula son normales en las primeras horas de desarrollo de la bronquiolitis pero son similares a los de un catarro. Sin embargo, si aparece fiebre alta, dificultad respiratoria, respiración agitada y rápida, somnolencia excesiva, palidez o coloración azulada de labios o alrededor de los ojos o la tos no cede, entonces debes llevar a tu hijo al pediatra.
  3. Mantén su nariz limpia. Si le cuesta respirar por la nariz todo se complicará. Es importante hacerle lavados nasales frecuentes y a demanda (puedes leer nuestro artículo sobre cómo hacer los lavados nasales) para ayudarle a que respire bien por la nariz. De esta manera le costará menos comer y dormir y estará más cómodo. Además, los moquetes que caen de la nariz a la garganta son los que empiezan a provocar la típica tos nocturna tan incomoda que incluso en ocasiones les genera náuseas y vómitos.
  4. Que coma lo que quiera cuando quiera. No le fuerces a comer. Cuando se encuentre mejor comerá, pero si hay tos, mocos o incluso dificultad respiratoria, el comer se puede convertir en una verdadera tortura.Comida durante bronquiolitis
  5. Por lo menos que beba. En los momentos de mayor malestar es normal que no quiera comer, pero es importante que se mantenga hidratado. Ofrécele agua, zumos o leche. Si es un bebé que solo toma pecho o biberón dale las tomas con más frecuencia. Si rechaza varias tomas consecutivas no lo dudes y llévale al pediatra.
  6. Mejor incorporado. Para ayudarle a respirar mejor durante la noche se recomienda elevar el cabecero de la cama. Incluso, a veces, se encuentran mejor incorporados o sentados en la hamaca o el carro.
  7. No le automediques. Es el pediatra quien debe prescribir la medicación. Consúltale y acude tantas veces como necesites, pero nunca le des medicación por tu cuenta.
  8. Ventila bien la casa y mantén una temperatura adecuada. Como la bronquiolitis es una enfermedad que afecta a las vías respiratorias, es importante cuidar el aire que se respira. Evita los ambientes cargados, el humo del tabaco prohibidísimo por supuesto, intenta que la Temperatura bronquiolitistemperatura de la casa no sea muy elevada (entre 19 y 21ºC es la temperatura ideal sobre todo por la noche) y que haya cierto grado de humedad, nunca en exceso.
  9. Evita que el resto de la familia se contagie. Cómo se trata de una infección vírica, la bronquiolitis es bastante contagiosa. Si tienes más hijos, sobre todo si son bebés, evita que se infecten. Lavaros bien las manos, no dejéis que el niño que esté pachucho le bese o achuche demasiado y que no compartan juguetes. Este punto casi es una utopía…
  10. Llévale a Fisioterapia Respiratoria. Cuando la tos seca ceda y empiecen a aparecer las primeras flemillas es el momento de hacer Fisioterapia Respiratoria. Después de la fase de inflamación y broncoespasmo, las secreciones de las vías respiratorias inferiores se harán evidentes y es importante eliminarlas. Con la Fisioterapia Respiratoria evitaremos complicaciones y también ayudaremos a que los últimos coletazos de la bronquiolitis no se prolonguen demasiado. Estas secreciones acumuladas pueden mantener irritada la vía respiratoria y ayudar a que la inflamación se perpetúe dando lugar a nuevas recidivas en poco tiempo. Si tienes dudas lee nuestro post “10 razones por las que hacer Fisioterapia Respiratoria a un niño con mocos” y seguro que te queda más claro.Fisioterapia Respiratoria

Esperamos que, si tu hijo sufre una bronquiolitis, con estos consejos puedas ayudarle a sobrellevarla mejor y que tú te sientas más seguro ante lo que puedes hacer para mejorar su bienestar.

Y tú, ¿qué haces cuando tu hijo tiene una bronquiolitis? Te invitamos a que nos comentes cualquier duda al respecto o a que nos des algún truquillo que a ti te ayude.

 

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Publicado en Enfermedades respiratorias, Fisioterapia Respiratoria Infantil, Salud respiratoria | Etiquetado como: , , ,

 

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